Hola. Estoy pasando por una situación familiar que me tiene muy sobrepasada. Quisiera pedir consejos, pero necesito contar un poco de la historia para que se entienda por qué todo esto me duele tanto.
Mi papá falleció en enero de 2024, a los 54 años, por un cáncer cerebral. En diciembre de ese mismo año falleció mi mami por un cáncer mamario bilateral que se ramificó. Ambos murieron en mis brazos.
Ellos se conocían desde niños, porque vivían uno frente al otro. Primero fueron amigos y después construyeron una vida juntos. Tenían uno de esos amores que siento que ya casi no se ven. Cuando murió mi papá, no pude llorarlo porque sentí que tenía que ser fuerte para sostener a mi mamá, que acababa de perder al amor de su vida. Y antes de poder asimilar esa pérdida, también tuve que despedirme de ella.
Desde que desahuciaron a mi papá estuve con licencia médica. Durante todo ese período tuve que tomar varias licencias mientras atravesaba sus enfermedades y los cuidaba. Terminé siendo despedida y después gasté mis ahorros mientras encontraba otro trabajo. Quedé muy golpeada emocionalmente y también económicamente.
Somos tres hermanos. Cuando falleció mi papá, mi hermano menor y su pareja todavía vivían en la casa. Pero cuando desahuciaron a mi mamá, él decidió irse porque su pareja le dijo que no se haría cargo de ella. Yo nunca le había pedido que lo hiciera. Ella era la única que en ese momento no trabajaba y tenía tiempo, pero no le había exigido asumir ese cuidado. Me dolió mucho que se fueran precisamente en ese momento.
Luego de que ellos se fueran, quedé sola y mi pareja viajó a chile para apoyarme en el cuidado de mi mamá, ya que el cáncer se ramificó a los huesos, y solo moverla corría el riesgo de quebrarla, fue un tiempo muy doloroso y complicado, ver sufrir a esa mujer que siempre fue la cuidadora de todos y nunca se quejaba.
Una vez mi mamá falleció, mi hermano menor me pidió volver a la casa. No se llevaba bien con sus suegros y él y su pareja habían tenido un hijo. Me dio pena su situación y acepté que regresaran. La casa ya tenía mejoras que yo había costeado y los pisos habían quedado independientes. Se instalaron en el segundo piso y nunca les pedí arriendo ni ningún pago por vivir ahí, salvo que ayudaran a pagar parte de agua y luz.
Yo, en cambio, terminé yéndome porque emocionalmente me hacía muy mal estar en la casa. Ahí había vivido la enfermedad y la muerte de mis papás y no podía con tantos recuerdos. Desde abril de 2025 arrendé el primer piso. Mi hermano menor sabía y no se opuso. Mi hermano mayor estaba fuera del país. Yo recibía ese ingreso y también me encargaba de distintas gestiones de la casa.
El conflicto empezó cuando mi hermano mayor regresó y quiso que desocupara el primer piso para instalarse él. También cuestionó el dinero que había recibido por el arriendo y ha planteado hacer un juicio de partición.
Entiendo que los tres tenemos derechos sobre la casa y que hay cuentas y acuerdos que debemos ordenar. Pero me duele sentir que no se considera todo lo que pasó: el cuidado de mis papás, haber perdido mi trabajo, haber gastado mis ahorros, las mejoras que hice y que mi hermano menor lleva tiempo viviendo arriba con su familia sin pagar arriendo.
Cuando él necesitó volver, tuve consideración por lo que estaba viviendo. Hoy siento que esa misma consideración no existe conmigo.
He propuesto alternativas, como arrendar ambos pisos y repartir los ingresos, pero no hemos llegado a un acuerdo. También me han ofrecido comprar mis derechos, ya que no me quieren ver ni tener ningún tipo de relación conmigo, no me dejan ver a mis sobrinos tampoco (ambos tienen 1 hijo cada uno) y siempre me sacan en cara que ellos merecen estar viviendo ahí porque ellos SI tienen familias, y que yo puedo arreglármelas sola... pero yo no quiero venderles mi parte ahora ni tomar una decisión así por presión, porque lo encuentro injusto ya que mi papá echó a mi hermano mayor que vivía hace años en la casa porque su esposa trató muy mal a mi mamá, y pues mi hermano menor nos abandonó cuando más lo necesitábamos.
El arrendatario se va aproximadamente a mediados de noviembre y voy a tener que mudarme al primer piso en esa fecha. Mi temor es que, si no lo ocupo, mi hermano mayor se instale ahí y yo termine sin poder usar la casa ni recibir nada. Siento que tengo que llegar para no quedar desplazada.
He pensado en que quienes ocupemos los dos pisos le paguemos un monto mensual al hermano que quede fuera y que todo quede por escrito ante notario para que mi hermano mayor no comience el juicio de partición, esto por un tiempo determinado también ya que al menos por mi parte quiero optar a una vivienda propia. Quiero encontrar una solución justa, pero también necesito cuidar mi estabilidad.
Lo más difícil es que no me siento preparada para volver. Han pasado casi dos años desde que murió mi mamá y todavía no logro procesar que ninguno de los dos está, ellos eran mis mejores amigos, íbamos los domingos al cine y cada vez que yo llegaba de trabajar les contaba los chismes de mi trabajo jaja, era la niñita de papá y la confidente de mi mamá. Muchas veces imagino que se fueron de vacaciones. Me cuesta asumir que no van a regresar.
Siento pena, rabia y una injusticia enorme. Durante sus enfermedades intenté sostener todo lo que pude. Después tuve que buscar cómo mantenerme y ahora estoy tratando de resolver este conflicto. Siento que he seguido funcionando porque las cosas no paran, pero por dentro todavía no alcanzo a entender todo lo que perdí.
¿Alguien ha pasado por algo parecido con sus hermanos después de la muerte de sus papás? ¿Cómo lograron poner límites y ordenar el uso de una casa heredada? ¿Cómo enfrentaron volver a un lugar lleno de recuerdos cuando todavía estaban viviendo el duelo?
Me servirían consejos para proteger mi estabilidad y llegar a acuerdos, pero también para enfrentar emocionalmente esta vuelta. Estoy cansada y siento que necesito empezar a tenerme la misma consideración que he intentado tener con los demás.