Con esta historia no pretendo justificar una mala conducta, solo quiero explicar las consecuencias que ha tenido el Toc para mi. He estado cerca de suicidarme varias veces e incluso ahora sigo con ideas recurrentes de terminar con mi vida.
Empecé una relación sentimental con una persona que admiraba hace unos cuatro años. Para mi era una mujer increíble: su físico, su inteligencia, su sentido artístico, su mundo interior... llevábamos años coincidiendo en el trabajo, pero en departamentos distintos, ella llevaba unos 11 años con su anterior relación. Era como la típica mujer imposible...
Aún así, mantuvimos una relación laboral con cierta complicidad, aunque sin un excesivo tonteo, era lo típico que yo creía que había algo entre nosotros, pero nunca quise darle mucha importancia porque ella no estaba disponible. Resumiendo mucho, cuando dejó su relación, pasó un poco de tiempo y empezamos a salir como novios.
Al principio era como estar viviendo un sueño. Para mi era increíble estar con una mujer así y que ella quisiera estar conmigo. Yo llevaba un par de años estables, me diagnosticaron Toc después de la pandemia y llevaba de tratamiento desde entonces. Cuando empecé con ella me seguia medicando con Escitalopram y me había dado el alta el terapeuta.
Al poco de empezar empezaron los problemas, el Escitalopram y el estrés me han condicionado siempre el libido y la erección. Tenía ganas de estar con ella, lo que pasa es que no me acompañaban muchas veces las ganas en el plano sexual. A ella siempre le comuniqué mi situación, fui claro desde el principio, le expliqué muchas veces que mi deseo, en ocasiones, no estaba coordinado con lo que me podía dar el cuerpo, le dije que no le diera mucha importancia, que podíamos jugar y crear climas distintos. Ella nunca hizo por entenderlo, me repetía periódicamente que con su ex no era así, que yo tenía un problema. Aclaro que teníamos de 2 a 3 relaciones sexuales todas las semanas. Nada mal teniendo en cuenta mis circunstancias.
En esa primera parte de la relación el toc estaba bastante controlado. Padezco toc relacional y en situaciones de estrés se me dispara. Normalmente, cuando no hay vinculación afectiva, no me cuesta observar mi estado y salir de la situación, cuando hay sentimientos es otra cosa... aún así iba bastante bien. Incluso el último año de vida de mi perro lo pude gestionar bastante bien. Teniendo en cuenta los 14 años de vida que pasamos juntos.
Esa inseguridad que tenía ella en el plano sexual conmigo, le llevó a stalkearme a muerte las redes sociales. Reconozco que hice un par de cosas mal, seguí un par de perfiles y di algunos likes que no debería haber dado. Reconozco que lo hice mal, aún así juro que nunca la engañé ni la mentí, para mi las redes sociales eran un simple entretenimiento y no era consciente lo que podía implicar para mi pareja mis interacciones. Para mi, honestamente, lo importante es lo que hagas en la realidad, no me voy a fijar en los seguidores de nadie ni en sus likes.. pero bueno, acepto que para ciertas personas sea importante. Repito que en eso me equivoqué.
Ella sabía todo de mi, lo que hacía, mi horario, con quien quedaba, etc. Empezó a tener celos por mis compañeras de trabajo, mis amigas... le afectaba mucho que no cumplirse sus expectativas.. me criticaba mi forma de vestir, la decoración de mi casa, se metía con mi mundo sexual.. ella no entendía que pudiera tener un libido inestable y que me pudiera masturbar. Cuando sacrifiqué a mi perro, publiqué un post en Instagram con una foto de mi perro y una despedida. Ella me escribió un mensaje sobre esa publicación "no te van a faltar mujeres", me dijo... yo miraba y miraba la publicación y no entendía nada, solo había interacciones de mis amigos, amigas y de mi familia.
La relación empezó a ser intermitente. Yo veía que estaba muy mal conmigo. Ella no terminaba de aceptar quien era, juzgaba cada paso que daba, cada palabra que decía.. veía mis tatuajes y siempre tenía un comentario negativo. Al final, por pura presión, terminaba dejándolo y como currabamos juntos, cuando pasaban un par de semanas, volvíamos. Para mi tenía un magnetismo fuera de lo normal. Su cara, su forma de hablar... me causa y me causaba mucha atracción.
Nos tiramos en una relación intermitente hasta el final. No lograbamos la estabilidad, se repetían los mismos problemas. En la mitad de la relación tuve que pasar por el quirófano. Me operé de hemorroides y salió muy mal. Me pasé un año y medio con dolor crónico, con una fistula de por medio. Algo horrible. Os podéis imaginar lo que supuso para mi relación algo así. Me pasaba en la bañera horas, porque no soportaba el dolor. Me medicaba con Tramadol, Nolotill, Enantyum... y nada, el dolor no se iba, lo único que me quita algo el dolor era el Thc.
Durante ese proceso falleció su padre. Le diagnosticaron cáncer al poco de empezar a salir juntos. Ella tenía una relación muy complicada con él, no le quería ni ver, pero cuando se puso malo a ella le afectó bastante, pero yo no pude estar ni acompañar, estaba destrozado en casa (Madrid) y su padre era de Sevilla. Moverme era imposible. Aunque me arrepiento de no haber hecho lo imposible..
Cuando ella volvió de enterrar a su padre volvimos por quinta vez, yo llevaba ya 4 meses de postoperatorio terribles. Al volver siempre teníamos semanas buenas, pero luego se volvían a activar los mismos patrones.. celos, reproches con el sexo, etc. Incluso estando de baja me montaba situaciones muy complicadas con compañeras de trabajo que no conocía, "seguro que a la nueva te la quieres follar, ya verás cuando vuelvas".
El estrés del dolor, el estrés de la relación y el estrés del trabajo me estaban dejando huella, pero todavía no era consciente, seguía hacia adelante como fuera... nos fuimos de vacaciones en agosto del año pasado... pasamos unos días buenos, pero los dos últimos días se complicaron, yo seguía con dolor y ella seguía frustrandose mucho conmigo. Colgué una historia en Instagram con ella, la vieron varias personas y se metieron en su perfil un par de chicas que seguía hace años, nunca las conocí en persona, simplemente se quedaron en mis seguidores, yo a esas cosas no les daba importancia. Para ella supuso algo muy malo, estuvo muy mal conmigo un día intero, llorando y despreciandome sin parar. Me llegó a hacer burla y me dijo que le daba asco.
Cuando volvimos a Madrid yo no podía más. Dejé la relación por teléfono. Ella en parte me presionó para hacerlo. Psicológicamente estaba destruido, el dolor físico y la ansiedad me estaban mermando demasiado.
Pasaron dos meses y medio sin contacto. Me tiré con ansiedad esos meses. Ella se fue del curro sin decirme nada, se murió un colega y seguía con dolor todos los días. Cuando se fue el dolor me desbordó toda la emoción que tenía guardada. Se me activó el Toc como nunca, nunca había tenido un ciclo obsesivo tan fuerte en mi vida. Necesitaba hablar con ella, pero ella me hizo un contacto 0 estricto. Insistí, porque estaba desesperado, fui a su casa a hablar con ellas un par de veces, le expliqué lo que me pasaba, le expliqué mi enfermedad, que no se trataba de que no estuviera respetando sus límites por una mala intención, es que no podía parar de estar en bucle y de compulsionar. Dormía tres horas y me despertaba con ataques de pánico. No verla más me aterraba. La dependencia emocional y el toc, me destrozaron. Ella a nada que insistí, sabiendo en que situación estaba, me tachó de acosador. Sé que estuvo mal, aunque ella lo hiciera conmigo en otros momentos de la relación.
Mi recurso principal para salir del ciclo del toc relacional es hablar con la persona, hacer una prueba de realidad. No he sabido gestionarlo de otra manera, mi mente no asimila un mail como algo veraz, se queda en estado de alerta sin parar.
Evité ponerme en contacto con ella un millón de veces, mi mente estaba en bucle constantemente, cada segundo de mi vida. Pero tuve varias recaídas a lo largo del año, intenté llamarle una vez desde casa, le envié una carta y varios mails pidiendo ayuda, no hubo en ningún momento un mensaje agresivo, que impusiera mi realidad o que atentara contra su identidad o sexualidad. Fueron mensajes de suplica y sentimentales. Estuvo mal, lo sé, es lo que tiene encima compulsionar, lo haces para cesar el bucle, pero luego alimenta más el Toc.
Tuve una recaída en septiembre. Me sentí fatal al hacerlo. Le envié un mail desde otra cuenta. Me arrepentí al momento. Fue un mensaje para aclarar las cosas, hacer las paces y que tuviera en cuenta que todo lo que había pasado tenía una explicación. A los dos días tenía a la policía en la puerta. Me tuve que ir al juzgado de violencia de género.
En el juzgado se vino el mundo a bajo... para alguien con Toc que su miedo se haga realidad es terrible... no pude frenar a tiempo. En el auto ella declara que me dejó ella en septiembre, que estuve dos horas en la puerta de su casa llorando, que le envié varias cartas.. luego incluyó los mails que nos mandamos cuando los dejamos, lo metió todo en la denuncia de hostigamiento, no contextualizó nada, de hecho puso que fui a su casa este año y cuando fui fue en noviembre del año pasado, cuando intenté volver a hablar con ella.
La ideación suicida me acompaña, tengo la suerte que mi entorno, mis amigas y mis amigos me han entendido y no dudan de quien soy. Me apoyan. Por suerte tengo a mi familia también... sino llega a ser por mis padres yo no estaría aquí, el sufrimiento que he pasado y estoy pasando es muy intenso. La medicación me sienta fatal, como estoy tan activo, las primeras semanas con Escitalopram o Sentralina fueron una pesadilla y el Anafranil es un medicamento duro, con efectos secundarios muy desagradables.
Ahora estoy esperando el tema del jucio, que con mi enfermedad es algo muy complicado. Es verdad que estoy algo más estable, pero es me ha destrozado haber llegado a esta situación, no me lo podía ni imaginar todo lo que ha pasado. Obviamente estoy preocupado y más cuando recibo una carta del juzgado de violencia de género... yo que tengo toc relacional y la mayor parte de mi toc es no hacer daño a la gente que quiero.. esto es una pesadilla.
En fin... escribo esto para que las personas que sufren Toc tengan en cuenta que si hay momentos de mucho estrés, eso nos puede generar un brote muy intenso.
No sé que más puedo decir.. supongo que lo siento por todo, me cuesta salir adelante y ya no sé qué hacer. Voy a terapia, al psiquiatra... mi relación con ella me ha marcado demasiado.. estoy hundido.